dissabte, de maig 14, 2016

¿Le interesa al PSOE una coalición para el Senado?

Artículo publicado en Agenda Pública el 12 de mayo de 2016
Tras dar a conocer la alianza de Podemos con Izquierda Unida para las elecciones a Cortes Generales del próximo 26 de junio, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha ofrecido al Comité Federal del PSOE una alianza en las elecciones al Senado para vencer la lógica mayoritaria del sistema de elección en la cámara alta, y posibilitar así una mayoría de izquierdas en la cámara territorial, que evite un nueva mayoría del Partido Popular con menos del 30% de los votos.
Tomando como referencia los resultados del 20D, esta alianza podría llegar a conseguir 134 senadores y dejar al PP con sólo 58, provocando un vuelco en la cámara alta, donde el PP cuenta con 122 senadores, por sólo 47 del PSOE y 16 de Podemos y sus confluencias, sin considerar los senadores autonómicos elegidos por los parlamentos respectivos.
Captura de pantalla 2016-05-11 a las 19.04.49
Ante esta propuesta, el secretario general del PSOE ha respondido “No, gracias”, cerrando la puerta a los pactos que se estaban negociando para las listas al Senado en Aragón, Valencia y Baleares, al menos hasta el Comité Federal del próximo sábado. ¿Es electoralmente lógica esta reacción? ¿Qué impacto puede tener para el PSOE la alianza entre Podemos e IU en las elecciones a la cámara alta?
Con los datos de las últimas elecciones en la mano, podemos afirmar que el PSOE puede sufrir un fuerte varapalo en el Senado si Podemos e IU consiguen mantener sus respectivos resultados en las elecciones del 20D. Sólo resistiría en Andalucía y Extremadura, donde tiene una posición consolidada, y en las dos castillas, donde el PP obtiene la mayoría en todas las provincias pero el PSOE mantendrá el senador minoritario en casi todas ellas.
Pero incluso en estas comunidades, el PSOE puede perder representación. La nueva coalición hace peligrar sus senadores por Cádiz, Guadalajara y Burgos, o incluso sus senadores por León y Valladolid. En Burgos, la alianza entre Podemos e IU ya superó en votos a los socialistas el 20D y en Guadalajara se situó a menos de 1.000 votos.
En Asturias la coalición de izquierdas superará claramente al PSOE, y en Cantabria la suma de Podemos e IU se quedaría a sólo 5.000 votos de arrebatarle el senador al partido socialista, la misma situación que en La Rioja. En Madrid, Podemos ya superó al PSOE el 20D, también en el Senado.
En Zaragoza, la nueva coalición superará claramente al PSOE (173.000 a 139.000 votos) y en Huesca y Teruel pueden estar a 3.000 o 4.000 votos de superar a los socialistas. Una situación muy similar a la que se puede vivir en Baleares: en Mallorca, Podemos ya consiguió senador en diciembre, y la nueva coalición ahora podría incluso ganarle el senador por Menorca al PP.
En Canarias, la coalición Podemos-IU puede estar en condiciones de arrebatar al PP el senador por Fuerteventura, y al PSOE su senador por Tenerife, que sumarían a los ya conseguidos por Podemos en Lanzarote y Gran Canaria, dejando al PSOE sin representación por las islas.
En Navarra y el País Vasco el PSOE ya perdió toda su representación en el Senado en favor de Podemos y sus alianzas, pero en Guipúzcoa la nueva coalición incluso estaría en condiciones de disputar el primer puesto al PNV.
En Galicia ya se produjo el sorpasso de las mareas al PSOE en Coruña y Pontevedra, al igual que en Catalunya, donde el PSC se quedó sin un solo senador, por 4 que obtuvo En Comú Podem.
Donde el sorpasso parece seguro es en la Comunidad Valenciana, donde la coalición entre Podemos, Compromís e IU arrebataría al PSOE los senadores por Alicante y Castellón, a la vez que consolidarían el que ya obtuvieron por Valencia. En la vecina Murcia, la suma de Podemos e IU está a sólo unas décimas de superar a los socialistas.
Ante estas perspectivas, que podrían conllevar la pérdida de una docena de senadores, ¿qué sentido tiene negar una coalición con Podemos e IU en el Senado? Con una coalición de estas características, el PSOE mantendría todos sus senadores actuales, además de arrebatarle al PP la hegemonía en la mayoría de provincias de España, dando lugar a un Senado que responda a la pluralidad política y territorial de España. ¿No es este su objetivo?
El PSOE en diciembre ya perdió toda representación en el Senado por Catalunya, País Vasco , Navarra y Madrid. Ahora se podría quedar sin senadores por Asturias, Canarias, Baleares, Comunidad Valenciana y posiblemente Aragón. Es decir, en la cámara territorial de España el PSOE sólo representaría los intereses de Andalucía, Extremadura, las dos castillas y la Galicia rural. Un PSOE convertido en el representante (minoritario) de la España rural. ¿Es eso lo que quieren los dirigentes del partido socialista?